Huesos y articulaciones
Nuestros huesos y articulaciones son la base que sostiene cada movimiento, paso y gesto del día a día. Con el paso del tiempo, el uso, el deporte, la falta de descanso o los cambios hormonales pueden hacer que aparezcan molestias, rigidez, inflamación o desgaste. En esta categoría encontrarás fórmulas naturales, suplementos y plantas seleccionadas para ayudar a mantener, proteger y regenerar el sistema músculo-esquelético con un enfoque preventivo y de bienestar integral.
¿Por qué es importante prestar atención?
El desgaste del cartílago, la reducción de densidad ósea (descalcificación) o la inflamación de articulaciones (como en la artrosis o la artritis) son procesos que, aunque naturales, pueden condicionar nuestra calidad de vida.
El tejido conectivo, los ligamentos, tendones y músculos también requieren nutrientes, descanso y cuidados para que puedan cumplir su función sin dolor ni limitaciones.
Adoptar un enfoque de apoyo integral (alimentación específica, ejercicio funcional, descanso, suplementación natural) permite frenar o minimizar los efectos de la edad, la inactividad o la sobrecarga.
¿Qué encontrarás en esta categoría?
Suplementos que refuerzan la densidad ósea y la salud del cartílago: colágeno, magnesio, silicio orgánico.
Plantas con acción anti-inflamatoria y drenante que ayudan cuando existen molestias articulares, rigidez, tendinitis o contracturas (por ejemplo, harpagofito, sauce).
Productos de uso diario para deportistas o personas activas que quieren cuidar sus articulaciones, ligamentos y músculos para prevenir lesiones.
Un enfoque global: no sólo “alivio”; también “mantenimiento”, “prevención” y “mejora del bienestar” a largo plazo.
¿Cuándo puede resultar recomendable?
Cuando percibes rigidez matinal, dificultad para moverte con agilidad en las articulaciones, o dolor articular recurrente.
Si realizas deporte con frecuencia o has tenido lesiones de articulaciones, tendones o ligamentos y quieres prevenir o mejorar la recuperación.
En etapas de la vida en que la densidad ósea disminuye o se hace necesario un refuerzo: menopausia, tercera edad, sedentarismo prolongado.
Cuando el estilo de vida (alimentación, descanso, ejercicio) puede necesitar un “plus” para que huesos y articulaciones funcionen bien.
Recomendaciones de estilo de vida
Alimentación rica en calcio, magnesio, vitamina D, proteínas de calidad y ácidos grasos esenciales; limita alimentos procesados, azúcares y exceso de sal.
Realiza actividad física regular adaptada: ejercicios de fuerza ligera, estiramientos, movilidad articular, caminar al aire libre.
Descansa lo necesario: el cuerpo repara tejidos, cartílagos y ligamentos durante el sueño.
Controla el peso corporal: un peso saludable reduce la carga sobre articulaciones como rodillas, caderas o columna.
Aplica calor o frío según el tipo de molestia, y considera técnicas de relajación o masaje para evitar la tensión muscular que afecta articulaciones.