Algunos medicamentos pueden influir en el deseo sexual, la excitación, el orgasmo o la capacidad de mantener una erección. Si has notado una disminución de la libido después de empezar un tratamiento, aumentar una dosis o cambiar de medicación, puede existir una relación, aunque no siempre el medicamento es la única causa.
El estrés, el cansancio, el estado de ánimo, los cambios hormonales, determinadas enfermedades y la situación personal también pueden influir en el deseo sexual. Por eso, antes de buscar una solución, conviene identificar qué ha cambiado y desde cuándo.
¿Qué medicamentos pueden disminuir la libido?
Los efectos sobre la vida sexual dependen del medicamento, de la dosis y de la respuesta de cada persona. Un mismo tratamiento puede provocar cambios importantes en alguien y no producirlos en otra persona.
Antidepresivos
Algunos antidepresivos pueden producir efectos sexuales como disminución del deseo, dificultad para alcanzar el orgasmo o problemas para conseguir o mantener una erección.
Si el cambio ha aparecido después de iniciar un antidepresivo o modificar su dosis, conviene comentarlo con el profesional que lo ha prescrito. No debe suspenderse un tratamiento antidepresivo de forma repentina por cuenta propia.
Finasterida
La finasterida, utilizada entre otros casos para la hiperplasia benigna de próstata y la caída del cabello masculina, puede producir en algunos hombres una disminución del interés sexual, problemas de erección o alteraciones de la eyaculación.
Si estos cambios aparecen durante el tratamiento, es recomendable comentarlos con el médico antes de realizar cualquier modificación.
Algunos medicamentos para la tensión arterial
Determinados tratamientos cardiovasculares también pueden influir en la función sexual. Algunos betabloqueantes, por ejemplo, pueden provocar dificultades para conseguir o mantener una erección en algunas personas.
Tratamientos hormonales y otros medicamentos
Los tratamientos que modifican el equilibrio hormonal pueden producir cambios en el deseo y en la respuesta sexual. También existen otros medicamentos capaces de influir directa o indirectamente en la libido, por lo que es importante revisar cada caso de forma individual.
Libido baja y problemas de erección no son lo mismo
Una disminución del deseo sexual no es lo mismo que tener dificultades durante las relaciones.
La libido se refiere principalmente al interés o deseo sexual. Una persona puede tener menos ganas de mantener relaciones pero conservar una respuesta física normal cuando existe excitación.
También puede ocurrir lo contrario: mantener el deseo pero tener dificultades para conseguir o mantener una erección, alcanzar el orgasmo o responder físicamente como antes.
Distinguir qué ha cambiado ayuda a comprender mejor el problema y a comentarlo de forma más precisa con un profesional sanitario.
¿Qué hacer si un medicamento ha reducido tu deseo sexual?
Si la disminución de la libido comenzó después de iniciar un tratamiento o modificar una dosis, el primer paso es no suspender ni cambiar la medicación por tu cuenta.
Puede ser útil recordar cuándo comenzó el cambio, si apareció de forma gradual o repentina y si coincide con otros síntomas como cansancio, cambios en el estado de ánimo, alteraciones del sueño o dificultades sexuales que antes no existían.
El médico puede valorar si el medicamento puede estar relacionado, si existen otros factores que estén influyendo y qué opciones son apropiadas en cada caso.
El cansancio y la falta de vitalidad también pueden influir
La falta de deseo no siempre aparece de forma aislada. Hay etapas en las que coinciden el cansancio, el estrés, una mayor exigencia física o mental y una sensación general de menor energía.
Cuando ocurre esto, conviene observar el conjunto. Dormir poco, atravesar una época de estrés intenso o sentirse constantemente agotado puede afectar también a la forma en la que vivimos la intimidad.
Una opción para incorporar a una rutina de energía y vitalidad
Si además de revisar las posibles causas buscas incorporar una opción vegetal a una rutina orientada a la energía y la vitalidad, puedes conocer nuestra Maca Andina 10:1 de Teresa Pons.
Está elaborada con extracto seco concentrado de raíz de maca 10:1. Cada cápsula aporta 400 mg de extracto y está estandarizada al 0,6 % en macamidas y macaenos.
Su pauta es sencilla: una cápsula al día con una comida. Cada envase contiene 60 cápsulas, por lo que proporciona aproximadamente dos meses de uso siguiendo la dosis recomendada.
Es una opción pensada para adultos que quieren incorporar maca concentrada a su rutina diaria de energía, vitalidad y bienestar general.
Si estás siguiendo un tratamiento farmacológico o tienes alguna condición de salud, consulta previamente con un profesional sanitario antes de incorporar un complemento alimenticio.
¿Por qué elegir un extracto de maca 10:1?
No todas las presentaciones de maca son iguales. Algunas utilizan simplemente raíz de maca en polvo, mientras que otras emplean extractos concentrados.
Nuestra Maca Andina utiliza un extracto seco 10:1. Esta relación indica el grado de concentración declarado del extracto y permite incorporar una cantidad definida en una única cápsula vegetal.
Además, el extracto está estandarizado en macamidas y macaenos, compuestos característicos de la raíz de maca. Cada cápsula proporciona 2,4 mg de macamidas y macaenos.
Conocer la composición de Maca Andina 10:1
¿Y si lo que buscas es reducir el deseo sexual?
Algunas personas llegan a este tema porque quieren disminuir deliberadamente su libido y buscan medicamentos, pastillas o productos naturales para reducir el deseo sexual.
No recomendamos utilizar medicamentos o complementos por cuenta propia con ese objetivo. Un deseo sexual que resulta excesivo, difícil de controlar o que genera malestar puede tener causas muy distintas, y el enfoque adecuado dependerá de cada situación.
Si el deseo sexual está interfiriendo en tu bienestar, tus relaciones o tu vida cotidiana, lo más adecuado es comentarlo con un profesional sanitario para valorar el origen antes de intentar reducirlo mediante sustancias o medicamentos.
¿Puede recuperarse la libido cuando ha bajado por un medicamento?
Depende de la causa, del medicamento y de cada persona. En algunos casos los cambios sexuales pueden variar a medida que el organismo se adapta al tratamiento, mientras que en otros puede ser necesario revisar la situación con el profesional sanitario.
También es importante no atribuir automáticamente toda disminución del deseo a la medicación. El estrés, la depresión, la ansiedad, el cansancio, los cambios hormonales, determinados problemas de salud y la relación de pareja pueden influir.
¿Hay que dejar el medicamento si disminuye la libido?
No. Un medicamento prescrito no debe suspenderse, reducirse ni sustituirse por cuenta propia debido a un efecto sobre la libido.
Si el cambio te preocupa, está afectando a tu bienestar o ha aparecido claramente después de comenzar un tratamiento, coméntalo con tu médico o farmacéutico.
¿Existen opciones naturales cuando hay menos energía y vitalidad?
Los complementos alimenticios no sustituyen un tratamiento médico ni deben utilizarse para neutralizar por cuenta propia los efectos adversos de un medicamento.
Si además de una disminución del deseo notas cansancio o menor vitalidad y buscas incorporar maca a tu rutina diaria, puedes consultar nuestra Maca Andina 10:1, elaborada con extracto seco concentrado y con una pauta de una cápsula al día.
Ver Maca Andina 10:1 de Teresa Pons
¿Cuándo conviene consultar?
Conviene consultar con un profesional sanitario si la disminución del deseo aparece de forma brusca, persiste durante un periodo prolongado, genera malestar, afecta a la relación de pareja o coincide con el inicio o cambio de una medicación.
También merece valoración si se acompaña de problemas persistentes de erección, dolor durante las relaciones, cambios hormonales, alteraciones importantes del estado de ánimo u otros síntomas que antes no estaban presentes.
La información de este artículo es divulgativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.