Dormir bien es fundamental durante la infancia. El descanso forma parte de una rutina saludable y puede verse afectado por cambios de horarios, exceso de estímulos, pantallas, preocupaciones escolares o simplemente por días especialmente intensos.
Cuando a un niño le cuesta relajarse al final del día, lo primero es revisar sus hábitos. Mantener horarios relativamente estables, reducir estímulos antes de acostarse y repetir cada noche una rutina sencilla puede facilitar la transición entre la actividad del día y el momento de dormir.
En esta guía repasamos algunas pautas prácticas para ayudar a los niños a dormir mejor y crear un ambiente más tranquilo en casa.
¿Por qué a algunos niños les cuesta dormir?
No existe una única causa. A veces se trata simplemente de una etapa, un cambio de horarios o un periodo con más actividad de lo habitual.
Algunos factores que pueden influir son:
- Horarios diferentes cada día.
- Uso de móviles, tabletas, televisión o videojuegos antes de acostarse.
- Actividad intensa justo antes de ir a la cama.
- Cambios escolares o familiares.
- Preocupaciones o dificultad para desconectar de lo ocurrido durante el día.
- Siestas demasiado largas o demasiado tardías.
- Un dormitorio con demasiada luz, ruido o estímulos.
Observar qué ocurre durante las horas anteriores a acostarse suele ser un buen punto de partida.
7 hábitos para ayudar a los niños a dormir mejor
1. Mantener horarios regulares
Intentar acostarse y levantarse aproximadamente a la misma hora ayuda a establecer una rutina predecible. No es necesario que el horario sea idéntico todos los días, pero sí conviene evitar grandes diferencias entre semana y fines de semana.
2. Reducir las pantallas antes de dormir
La última parte del día debería ir bajando progresivamente de intensidad. Siempre que sea posible, conviene dejar móviles, tabletas, videojuegos y televisión fuera de la rutina inmediatamente anterior a acostarse.
En su lugar pueden funcionar actividades más tranquilas como leer, dibujar, preparar las cosas del día siguiente o escuchar música suave.
3. Crear una secuencia que se repita cada noche
Los niños suelen responder bien a las rutinas predecibles. No hace falta hacer algo complicado.
Por ejemplo:
- Cena.
- Baño o aseo.
- Pijama.
- Luz más suave.
- Lectura o conversación tranquila.
- A dormir.
Repetir aproximadamente la misma secuencia permite que el momento de ir a la cama resulte cada vez más familiar.
4. Preparar bien el dormitorio
Un ambiente tranquilo facilita el descanso. Conviene mantener el dormitorio lo más oscuro posible, con una temperatura agradable y evitando estímulos innecesarios.
Los juguetes muy llamativos, dispositivos electrónicos o luces intensas pueden quedarse fuera de la zona de descanso siempre que sea posible.
5. Favorecer el movimiento durante el día
Jugar, caminar, hacer deporte y mantenerse activo durante el día forma parte de una rutina saludable. Por la noche, en cambio, es preferible pasar progresivamente a actividades más tranquilas.
6. Reservar un momento para hablar
A veces el momento de acostarse es cuando aparecen preguntas, preocupaciones o situaciones ocurridas durante el día.
Dedicar unos minutos a hablar tranquilamente puede evitar que esas preocupaciones aparezcan justo cuando el niño ya está en la cama.
7. Tener paciencia y mantener la rutina
Los hábitos no suelen cambiar de un día para otro. Lo más importante es mantener una rutina sencilla que pueda repetirse con facilidad y adaptarla a las necesidades de cada familia.
Cómo organizar una rutina de noche sencilla
Una rutina no tiene que ser larga. Puede comenzar aproximadamente una hora antes de acostarse y seguir siempre una estructura parecida.
- 60 minutos antes: reducir pantallas y actividades muy estimulantes.
- Después de cenar: mantener un ambiente más tranquilo y una iluminación suave.
- 30 minutos antes: baño, pijama y preparación para el día siguiente.
- 15 minutos antes: lectura, conversación tranquila o música suave.
- Al acostarse: habitación oscura, silenciosa y confortable.
La clave no está en seguir estos minutos de forma estricta, sino en crear señales que indiquen que el día está terminando.
¿Qué papel pueden tener los complementos alimenticios?
Los complementos alimenticios no sustituyen una alimentación equilibrada, una buena rutina de sueño ni el seguimiento de un profesional sanitario cuando sea necesario.
Antes de añadir cualquier complemento a la rutina de un niño conviene comprobar siempre la edad indicada, la cantidad diaria recomendada y las instrucciones específicas del producto.
L-teanina para niños
La L-teanina es un aminoácido presente de forma natural en las hojas del té. Actualmente también se utiliza como ingrediente en complementos alimenticios.
Teresa Pons dispone de una Teanina Kids en formato líquido, pensada para facilitar su incorporación a la rutina diaria de niños a partir de los 3 años.
Según las indicaciones del producto:
- De 3 a 12 años: 5 ml al día.
- A partir de 12 años: 10 ml al día.
Debe seguirse siempre la pauta indicada en el envase. Si el niño toma medicación o existe alguna situación médica concreta, recomendamos consultar previamente con el profesional sanitario que realiza su seguimiento.
¿Y si además buscamos apoyo para la concentración durante el día?
El descanso nocturno y las rutinas durante el día son cuestiones diferentes. Algunos niños pueden dormir correctamente y, sin embargo, necesitar una rutina más estructurada durante las horas de colegio, estudio o actividades diarias.
Para esas necesidades contamos con diferentes opciones dentro de nuestra línea infantil.
Pack Calma y Concentración Kids
Reúne Teanina Kids, Athion Plus Omega 3 y Flores de Bach Déficit de Atención dentro de una misma rutina.
Ver Pack Calma y Concentración Kids
Pack Hiperactividad Kids
Una combinación específica de productos de nuestra línea infantil para familias que están buscando una rutina relacionada con hiperactividad y momentos de mayor actividad durante el día.
Estos packs no están planteados como productos para dormir. Los mencionamos porque pueden resultar de interés para familias que, además de trabajar una buena rutina de descanso, están buscando opciones diferentes para otros momentos del día.
Cuándo conviene consultar con el pediatra
Las dificultades puntuales para dormir son frecuentes durante la infancia. Sin embargo, conviene comentarlo con el pediatra cuando el problema se mantiene en el tiempo o afecta claramente al bienestar del niño.
También es recomendable consultar cuando existen despertares muy frecuentes, ronquidos importantes, dificultad para respirar durante el sueño, somnolencia excesiva durante el día o cualquier otro síntoma que genere preocupación.
Preguntas frecuentes sobre cómo ayudar a los niños a dormir mejor
¿Qué puedo hacer si a mi hijo le cuesta dormirse?
Empiece revisando la rutina de las horas anteriores: horarios, pantallas, actividad física, cena y ambiente del dormitorio. Una secuencia sencilla y repetida cada noche suele ser más útil que cambiar constantemente de estrategia.
¿Cuánto tiempo antes de dormir conviene quitar las pantallas?
No existe una duración idéntica para todas las familias, pero es recomendable evitar que móviles, tabletas, videojuegos o televisión sean la actividad inmediatamente anterior a acostarse. Puede aprovecharse ese tiempo para introducir actividades más tranquilas.
¿Es importante acostarse siempre a la misma hora?
No tiene que ser exactamente a la misma hora, pero mantener horarios relativamente estables ayuda a crear una rutina predecible, especialmente durante los días de colegio.
¿La L-teanina puede tomarse en niños?
La Teanina Kids Teresa Pons está indicada a partir de los 3 años, siguiendo siempre las cantidades y recomendaciones indicadas en el envase.
¿A qué hora debe tomarse la Teanina Kids?
Debe seguirse el modo de empleo indicado en el producto. La Teanina Kids forma parte de una rutina diaria y no debe interpretarse como un producto específico para provocar el sueño.
¿Los Packs Hiperactividad Kids o Calma y Concentración Kids sirven para dormir?
No. Son productos diferentes dentro de nuestra gama infantil y no están planteados como productos para dormir. Su enfoque está relacionado con otras necesidades y rutinas durante el día.
¿Qué hacer si mi hijo se despierta muchas veces durante la noche?
Conviene revisar horarios, temperatura, ruido, iluminación y posibles cambios recientes en su rutina. Si los despertares son frecuentes, se mantienen durante un periodo prolongado o afectan a su actividad durante el día, consulte con el pediatra.
¿Se pueden combinar varios complementos alimenticios?
Antes de combinar productos es importante comprobar sus ingredientes, cantidades y recomendaciones de uso. En niños, especialmente si toman medicación o existe una situación médica concreta, recomendamos consultarlo con un profesional sanitario.
Una buena rutina empieza por los hábitos
Para ayudar a un niño a dormir mejor, la base sigue siendo una rutina sencilla y constante: horarios relativamente regulares, menos estímulos al final del día, un dormitorio confortable y un momento tranquilo antes de acostarse.
Los complementos alimenticios pueden formar parte de otras rutinas de bienestar, pero no sustituyen estos hábitos ni la valoración de un profesional sanitario cuando existe un problema de sueño persistente.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración médica. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable.