El magnesio es uno de los minerales más importantes para el organismo, pero también uno de los más desconocidos. Participa en cientos de procesos fisiológicos y su déficit es más frecuente de lo que parece. Sin embargo, no todos los suplementos de magnesio son iguales.
En este artículo te explicamos de forma clara y práctica los principales tipos de magnesio, en qué se diferencian y por qué el bisglicinato de magnesio es una de las formas mejor toleradas y más utilizadas hoy en día.
¿Para qué sirve el magnesio?
El magnesio contribuye a múltiples funciones esenciales del organismo. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el magnesio contribuye:
- Al funcionamiento normal de los músculos.
- Al funcionamiento normal del sistema nervioso.
- Al metabolismo energético normal.
- A la reducción del cansancio y la fatiga.
- Al mantenimiento de huesos y dientes en condiciones normales.
A pesar de ello, el estrés, el ejercicio intenso, una dieta poco variada o ciertos hábitos de vida pueden aumentar las necesidades de este mineral.
Tipos de magnesio: ¿en qué se diferencian?
La diferencia entre los distintos tipos de magnesio está en la molécula a la que va unido. Esto influye en su absorción, tolerancia digestiva y uso habitual.
Óxido de magnesio
Es una forma económica y con alto contenido elemental, pero de baja absorción. Se utiliza principalmente como laxante osmótico y suele provocar molestias digestivas.
Citrato de magnesio
Mejor absorbido que el óxido. Se emplea con frecuencia cuando se busca un efecto digestivo suave o apoyo al tránsito intestinal.
Cloruro de magnesio
Forma soluble, con absorción moderada. Puede resultar irritante para personas con estómago sensible.
Malato de magnesio
Unido al ácido málico. Se suele incluir en fórmulas orientadas al metabolismo energético y a personas con sensación de fatiga.
Treonato de magnesio
Forma más reciente, utilizada sobre todo en fórmulas específicas. Su precio suele ser más elevado.
¿Qué es el bisglicinato de magnesio?
El bisglicinato de magnesio es una forma quelada en la que el magnesio está unido a dos moléculas del aminoácido glicina. Esta unión facilita su absorción y mejora notablemente su tolerancia digestiva.
Beneficios del bisglicinato de magnesio
Gracias a su forma quelada, el bisglicinato de magnesio es una de las opciones más valoradas cuando se busca una suplementación diaria cómoda y bien tolerada.
- Alta biodisponibilidad, incluso en personas con digestiones sensibles.
- No suele provocar molestias intestinales.
- Adecuado para un uso continuado.
- Contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso.
- Contribuye al funcionamiento normal de los músculos.
- Ayuda a la reducción del cansancio y la fatiga.
Por este motivo, es una de las formas más recomendadas cuando se busca bienestar general, especialmente en épocas de mayor exigencia física o mental.
¿Qué tipo de magnesio elegir?
No existe un único magnesio válido para todo el mundo. La elección depende del objetivo y de la tolerancia individual:
- Para uso diario y buena tolerancia: bisglicinato de magnesio.
- Para apoyo digestivo puntual: citrato o cloruro.
- Para fórmulas energéticas: malato.
Si buscas una opción equilibrada, suave y eficaz para el día a día, el bisglicinato suele ser la alternativa más completa. En Teresa Pons lo puedes adquirir aquí: Bisglicinato de Magnesio de Teresa Pons
Conclusión
El magnesio es un mineral esencial, pero su eficacia depende en gran medida de la forma en la que se consuma. Conocer los distintos tipos de magnesio permite elegir mejor según las necesidades personales.
El bisglicinato de magnesio destaca por su alta absorción y excelente tolerancia, lo que lo convierte en una opción ideal para quienes buscan cuidar su bienestar de forma constante y segura.
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